Cerramos la segunda semana de recuperación, por lesión de la banda iliotibial, eliminando así cualquier entreno de Running durante tres semanas, me falta una, después volveré a correr para ver qué tal ha ido el tratamiento, y justo después volveré a ver al doctor.
Estos días, mis entrenos básicamente son la natación, las pesas y alguna que otra clase de Spinning y sobre todo, estiramientos específicos de la banda iliotibial, para aumentar al máximo posible la flexibilidad de este tendón. Ya estoy más que agobiado de no poder correr, pero gracias a ello le estoy cogiendo cierto puntillo a la natación, antes no podía nadar, es más, le tenía cierto odio, pero ahora hasta me está gustando.
Cada día a las 7:00 horas me planto en la piscina del ÁCCURA para hacerme entre 500 y 1500 metros (depende del día). La gente me pregunta y se extraña de si ya tengo ganas de estar a las 7:00 en el gimnasio, y la verdad es que, me cuesta bastante levantarme a las 5:45 horas cada día, pero después se agradece, al menos yo me siento mejor después de cada entreno, y llego al trabajo mucho mejor.
Estos últimos días, uno de mis pilares básicos me está fallando, y la verdad es que últimamente me estoy planteando si realmente vale la pena aguantar cuando falla lo mismo una y otra vez, los altibajos no son buenos. De momento, cuando uno de los pilares falla, toca apuntalar y centrarse en el resto de cosas que hacen que la vida valga la pena.
