A punto de cerrar el sexto microciclo. La fatiga de los entrenos ya hace acto de presencia a estas alturas. Sobre todo a mitad de semana ya empiezo a sentirme muy muy cansado. Normal. Un entrenamiento para un Ironman no es moco de pavo.
Los entrenos de ayer jueves
Mañana: sesión de fuerza
Mediodía: 2000 metros de natación, haciendo dos pirámides que me dejaron bastante agotado.
Tarde: 12,53 kilómetros en cinta, fartleck (5min a 12km/h y 5min a 13km/h). Me tocaban 15 kilómetros, pero en una serie intentando bajar un poco el ritmo para no acabar de petar del todo mis ampollas de los pies, la cinta se detuvo (y no toqué el botón de stop!!! maldita, maldita, maldita cinta! yo te maldigo!). No importa, 12 kilometrillos más para el saco. Y lo más importante: la cintilla iliotibial OK, sólo una pequeña “carga” en la derecha, pero no sé si ya es algo psicológico… de todas formas, no era dolor. Ya no duele! (cruzo dedos).
Al terminar el día, gran cena al lado de mi casa, para reponer fuerzas. Ensalada, calamares a la romana y entraña al punto. Todo acompañado con pan y vino tinto “Solar Viejo Rioja”. Para terminar, de postre, gran copa de helado. ¡Últimamente como muchísimo más!
Los entrenos de hoy viernes
Me tocaba únicamente una sesión de Spinning por la mañana. Sesión con la que he cumplido religiosamente como de costumbre.
Además, hoy he hecho 2500 metros de natación gratis, o “extras”. Vamos, que no estaban en el programa del microciclo número seis.
¿Por qué he hecho de más?
A lo mejor tiene algo que ver el hecho de que a mediodía haya comido bastante en un chino buffet libre. Han sido tres platos bien cargados. Un primero con una gran ensalada y algo de marisco. De segundo, fritos varios, a saber: pescado rebozado, pan chino, pincho de carne, gambas fritas picantes y patatas fritas. Para rematar, un tercero de arroz frito con verduras acompañado de ternera con salsa de ostras y otro pan chino. Como ya no podía ser menos, de postre, un helado de chocolate y nata seguido de un pastelito. Remate final con un poleo menta para deleitar al estómago. Ah, se me olvidaba: la bebida ha sido una Coca-Cola, así que sumamos algunas kcal. de más.
¿Cuántas kcal. me he comido? ¡Mierda! ¡Ya la hemos liao’ parda!
Por la tarde al retomar mis tareas laborales, me notaba falto de glucosa (últimamente al acabar la semana creo que voy con el depósito de glucosa al mínimo), así que al salir, he pasado rápidamente por el Mercadona y me he comprado una tableta de chocolate con lacasitos de 150 gramos. Le he añadido una coca-cola. Más kcal. extras. Como os podéis imaginar, la tableta “ha volado” entera. ¡Imposible detenerme a la mitad! ¡Ah! Y antes, han caído dos donuts mientras remataba algunas tareas delante del ordenador… cuando los dos bollos han caído en el estómago he mirado la composición por cada unidad… ¡cuatrocientas y pico kilocalorías! ¡Mierda! ¡tendría que hacer dos clases de Spinning para quemar la maldita bollería industrial! jojojojojo…
Llegado a este punto mi otro yo me ha dicho: -¡Mierda! ¿No decías que ibas a controlar la dieta? ¡Al carajo! Los depósitos de glucosa a reventar… y lo que sobre, ¡que se almacene como grasa! Pero la hiperactividad estaba ahí… ¡muchas ganas de entrenar!
Jooooooorgeeee, tienes que controlar la dietaaaaa… mira fijamente la espiral… vete a hacer 2500 metros de natación gratis al Áccura…
La auto-hipnosis y la auto-motivación han hecho que me moje un poquito más esta semana

