El titular de la entrada de hoy es “una piedra en el camino”. ¿por qué? Pues porqué en todo camino siempre hay al menos una piedra en la que tropiezas. Yo he tenido un tropezón de los buenos. Pedazo de faringitis que estoy sufriendo. Además empezó justo a mitad de un microciclo de los más duros. Evidentemente, tuve que interrumpir los entrenos. Imposible entrenar con la fiebre y semejante malestar general en el cuerpo.
Hace unos días participé en mi primera marcha cicloturista. 143 kilómetros con 1950 metros de desnivel. Sinceramente, me dieron “la del pulpo”. No me esperaba terminar en tan mala posición, aunque al ser la primera creo que ya sé los errores que cometí, pues estoy convencido de que no ha sido una cuestión de forma y preparación física. En este sentido creo que voy bien. Uno de los problemas ha sido salir de muy atrás, prácticamente de los últimos, siendo casi imposible ganar posiciones hasta pasados 15-20 kilómetros. A partir de ahí, el grupo de cabeza ya se marchó, por lo que ya es imposible tirar sólo adelantando y llegar a la cabeza de carrera, a no ser que cojas una buena rueda que vaya a cuchillo, que no fue el caso.
Al final, entré en posición 169 de la clasificación general, de un total de 510 participantes. En mi categoría, entré en posición 67 de 145 participantes. Detuve el crono en 04h33:03. Sin duda, una marca muy fácil de mejorar saliendo mejor posicionado y, con una estrategia de carrera planteada de otra manera. Soy muy muy novato en cicloturistas. En breve ya tengo prevista otra participación en una prueba similar. ¡Veremos qué consigo!
Ahora estoy pasando unos días en Cualedro (Ourense). Aquí hace un tiempo horrible. Todo un acierto mi decisión de no traer la bicicleta de carretera, pues el tiempo que hace es horrible. Mucha lluvia, y la carretera muy muy húmeda. Una pista de patinaje en bajada. Prácticamente no se puede ni salir a correr. Sólo he podido hacerlo un día, y porqué hacía sol y no habían empezado las lluvias (el primer día que llegué aquí). Se podría decir que conmigo han venido las lluvias y el mal tiempo. ¡Qué cenizo soy!
Así que no me queda otra que sumar entrenos de natación. Por lo menos, a 20 kilómetros tengo una ciudad llamada Verín, que cuenta con una muy buena piscina de 25 metros. Lo bueno del triatlón es precisamente ésto. ¡Siempre puedes hacer algo! Y en el caso de que no puedas hacer ninguna de las tres disciplinas… ¡siempre puedes jugar a la PS3! jajaj.
A día de hoy aún estoy recuperándome de la faringitis. Me ha dado muy fuerte. Ya no tengo fiebre, pero aún me duele la garganta. Los antibióticos parece que han empezado a hacer efecto. ¡Hay que matar los malos bichos!
Ayer lunes estuve por Santiago de Compostela, y ya que el temporal era pésimo, aproveché para hacer algunas fotos dentro de la Catedral, estrenando la nueva cámara digital que he comprado: Una Canon PowerShot G11.
Fotografía en el interior de la Catedral de Santiago de Compostela




