Está resultando una semana dura de entrenos. Acompañado últimamente por una notable carencia de estiramientos bien hechos y, en consecuencia, afectando a mi rendimiento en la parte de running. Es un aviso. Por lo tanto, dedicaré más minutos de los habituales, a estirar bien, sobre todo el tensor de la fascia lata y la cintilla iliotibial. No quiero romperme en el momento menos oportuno.
El título de la entrada no va por aquí. Se trata de un “experimento” que me va a llevar exactamente 35 días. Ha llegado el momento de cambiar hábitos.
Para los curiosos, como bibliografía dejaré algunas anotaciones y enlaces:
- Motivación: Dean Karnazes Ultramaratón Man (ver también la entrada en la Wikipedia)
- Productividad: Richard Buckminster Fuller (Wikipedia)
- Entrada muy interesante de Javi Moya sobre el sueño, “dormir menos y rendir más”
Para los que se echen las manos a la cabeza tras consultar los enlaces: ¡no se trata de dormir 2 horas diarias! No va por ahí la cosa… Tampoco va por el “sueño bifásico” ni cualquier otro trastorno o modificación de la conducta sobre las horas de descanso.
Soy una persona que necesita tan sólo 5 horas diarias de sueño. Hay días que incluso menos. Tengo mis teorías, pero diría que va relacionado con mi metabolismo y mis bajas pulsaciones. Supongo que descanso más y mejor con menos tiempo de sueño. Los que me conozcan, además, saben que soy un fanático de la organización, productividad y optimización del tiempo. No puedo evitarlo. Siempre estoy mirando el reloj. De hecho, es extraño que estés hablando conmigo y no me veas mirar el reloj en algún momento. Me gusta llevar mi vida perfectamente cronometrada y estructurada.
Si tuviera que definir “el experimento de los 35 días” con siete palabras, éstas serían: horario, metabolismo, productividad, disciplina, sueño, dieta, peso.
Más detalles, sobre la marcha. Así que, hoy comienzo el día 35 de lo que yo llamo “el experimento de los 35 días”.