Pausa. Forzada y no forzada. La faringitis que acabo de curar (o eso creo) me dejó algo más de una semana bastante tocado. Hasta hace escasos dos o tres días todavía me dolía la garganta. Parece que ahora ya ha remitido y puedo volver a centrarme en los entrenos sin más contratiempos de salud (cruzo los dedos).
Esta Semana Santa he aprovechado para coger tres días de vacaciones y enlazar con los festivos nacionales y de la comunidad autónoma. Más de una semana de vacaciones. Escapada rápida a Galicia para pasar unos –pocos- días en Cualedro, un pequeño pueblo de Ourense. Por un tema de trabajo también me escapé un par de días a Santiago de Compostela, con un tiempo de lluvia que hacía el día muy triste.
En Galicia me he limitado a correr y nadar. Modo mantenimiento activo. Ha coincidido con mi microciclo de recuperación, tras el anterior microciclo de mucha intensidad, que no pude completar por la faringitis.
Para el viaje de vuelta me planifiqué una “ruta turística exprés”, para evitar le largo viaje de 1000 kilómetros del tirón.
Noche en Burgos para visitar la Catedral. Al día siguiente, dirección a ElCiego (La Rioja) para visitar las bodegas Marqués de Riscal. Después ciento y pico kilómetros hasta Pamplona para pasear un rato por las calles de la fiesta de los San Fermines. ¡Qué recuerdos! Este año será el sexto (creo) consecutivo desde que descubrí la fiesta taurina. Noche en Pamplona y al día siguiente dirección a Zaragoza para efectuar una nueva parada para visitar la Plaza del Pilar. Sin duda, el viaje de vuelta se me hizo muy ameno. Combatiendo en todo momento la dura presión psicológica de saber que el cuentakilómetros tiene que alcanzar los cuatro dígitos.
En Pamplona aproveché la mañana para correr 12,5 kilómetros por las calles del casco antiguo. Recordando momentos de los San Fermines y aprovechando para visitar nuevas calles de la ciudad.
Running por Pamplona. En la foto, junto al planetario del parque Yamaguchi
Últimamente noto algo raro en la cintilla iliotibial de la pierna derecha. Cierta molestia. Pero no a los 10-15 minutos de empezar a rodar, como es habitual en esta lesión, sino que es cuando son tiradas largas, de más de 10 kilómetros. No lo definiría ni como molestia. Es una sensación extraña, pero algo no va bien, y creo que es falta de estiramientos. Haremos hincapié en las elongaciones y, sobre todo, Compex y baños de contraste todo lo que pueda.
Sospecho de mis zapatillas Asics Gel Nimbus 10. Ya tienen bastantes kilómetros encima. Pronto daremos el salto a las Nimbus 11.

Cuida esa cintilla y cambia rápido de calzado si es lo que sospechas.
Algo de trabajo con cintas o maquinas te reforzarían la musculatura para ayudar, pero pocos minutos cada dos días.
Suerte con tu recuperación
David
7 abr 10 at 2:18 pm
Hola David,
gracias por visitar el Blog ;)
Sospecho que las zapatillas podrían tener algo que ver… lo extraño es que ahora que lo pienso, no creo que lleven tantos kilómetros encima como para que la amortiguación empiece a perder sus propiedades. De todas formas, daré el salto a las Asics Gel Nimbus 11 en breve.
Creo que lo principal son los estiramientos. La experiencia me ha enseñado que aantener la musculatura a punto es esencial. Los estiramientos son para nosotros lo que el aceite es para las máquinas.
Saludos
Jorge Danoz
7 abr 10 at 10:18 pm