Ayer martes me enfundé en el neopreno para nadar 1500 metros por la tarde. Sí, aún entro en él, jeje. Me noté ligero en el desplazamiento con cada brazada pero no terminaba de estar del todo cómodo de hombros. No sé si son cosas mías o por ser el primer entreno con neopreno, pero me notaba cierta pesadez de hombros. No importa, cumplí religiosamente con el entreno de natación y acto seguido salí a correr 12,5 kilómetros. Primeros 8,5 kilómetros escoltado por Miguel Ángel (mi entrenador de cara al Ironman Niza 2010), Iván (compañero de fatigas hasta Niza), Manolo (IM Zurich 2010) y dos chicas de las cuales no recuerdo sus nombres. El recorrido fue en mayor parte por la zona de La Pineda de Gavá, un sitio genial para correr, y sobre todo, perfecto para las piernas, pues el impacto para las articulaciones es mucho más suave.
Creo que voy a tener que comprarme una tabla de Ouija a ver si me endemonio. Los primeros 7 kilómetros los hicimos relativamente suave, con algún que otro acelerón. El último kilómetro y medio, Iván y Manolo (cabrones!) tensaron el entreno, marcando un ritmo bastante exigente (3:38m/km). Los últimos kilómetros aproveché para servir mi propia venganza en plato frío. El verdugo: un servidor. La víctima: Manolo. Así que hacha en mano, nos pusimos a hacer fartleck con tres o cuatro series de 100 metros a 3:12m/km y una última serie de 200 metros a 3:05m/km. ¡Me encantan los entrenos así! ¡menos mal que por lo menos me defiendo bastante bien en la parte de running!
Hoy miércoles, se torció el plan. Me levanté con la idea de hacer una clase de Spinning y, de esa manera si por la tarde el tiempo me la volvía a jugar, bastaría con hacer una o dos clases más de Spinning para completar el entreno de bici de esta semana. Al acabar la clase de Spinning veo que el día es bueno y que voy a poder entrenar por la tarde, así que me animo bastante y hago transición de 2,5 kilómetros en cinta, a un ritmo muy suave de 5 minutos por kilómetro con algún intervalo a 4 minutos por kilómetro. Las piernas respondían bien, muy bien. Al terminar la cinta, 10 minutos de comba para rematar la faena. Un total de 500 kcal consumidas en poco más de una hora.
A lo largo del día me he dado cuenta de que el entreno de la tarde no va a ser posible. Ha sido salir de Cegedim Dendrite y entrar en un no parar. Lo que parecía que iban a ser un par de recados rápidos de camino a casa, se convirtió en un sinfín de tareas y recados sin fin. De hecho, aún tengo cosas por hacer para mañana (!).
Dieta
He encontrado la mejor fórmula! Comer cada 2-3 horas.
¿Qué he comido hoy?
- 9:00 horas: una naranja, al salir del gimnasio, para reponer hidratos después del entreno
- 11:00 horas: una lata de atún al natural con una infusión de manzanilla
- 13:00 horas: 150 gramos de pechuga de pavo a la plancha con medio tomate y un poco de ensalada, después infusión de poleo-menta
- 15:00 horas: un yogur desnatado
- 17:00 horas: fruta: una ciruela
- 21:30 horas: dos rebanadas pequeñas de pan de centeno, un huevo (hecho como tortilla francesa), una rodaja de salmón a la plancha y un tomate a la plancha cortado en dos mitades
El caso es que si lo sumo todo hasta antes de la cena, me salen pocas kilocalorías, y pocos hidratos de carbono, pero no he pasado nada de hambre. Al llegar a casa si que tenía bastante hambre, pues mi última comida había sido a las 17:00 horas (la ciruela). He tratado de no comer muchos hidratos de carbono de cara a la noche, así que principalmente éstos se encuentran en el pan de centeno que he comido. Espero que así no me entre tanta hambre a media noche.
Mañana espero poner el primer dato más o menos fiable de peso, pues creo que del fin de semana (con algún exceso que mejor no contaré) he tenido cierta retención de líquidos.
Se acerca Banyoles (!)