Hoy iba a participar en la Transcollserola. Tenía especial ilusión en esta marcha ciclista, no sé por qué.
No suelo ser una persona despistada, pero últimamente llevo muchas cosas en la cabeza y cometo pequeños errores. Habrá que poner remedio y eliminar el estrés acumulado.
5:30 am. Suena el despertador y de un salto salgo disparado para preparar la mochila con las cosas de la bici. Una vez tengo todo hecho, me cambio y bajo la bici al coche. Subo y cojo mi cartera y móviles. Bajo corriendo, me meto en el coche y salgo en dirección a Sant Cugat del Vallès. A falta de escasos 10 minutos para llegar me da por repasar mentalmente si llevo todas las cosas.
¿llevo el casco? Sí, está dentro de la mochila. ¿llevo las zapatillas de bici? Sí, están dentro de la mochila. ¿Geles? Sí, en una bolsa, dentro de la mochila. ¿llaves y herramientas? Sí, en la mochila.
Pero… ¿y la mochila? ¿llevo la mochila? No, mierda. Mierda, mierda y mierda. ¡Y más mierda!
Son las 7:15. Media vuelta y empiezo a planificar mi entreno, pues no me va a dar tiempo a estar en la salida, que es a las 8:00 horas. ¡Maldita sea!
Me tocaban 120 kilómetros, así que he cogido la bici y he salido en dirección al Prat, para ver a Alberto, que va a participar en la Cursa del Corte Inglés. Alberto empezó hace relativamente poco a correr, y su evolución ha sido asombrosa. Ahora se hace los diezmiles “con la gorra”.
Alberto, desde hace años, siempre me saca una sonrisa ;)
Tras compartir unos minutos con él en El Prat, se ha subido al autobús que le llevaría a Barcelona, y yo he seguido y adelantado al gran cacharro con ruedas. Después, en Barcelona hemos compartido los últimos momentos previos a su salida. Despedida, y vuelta. Salida de Barcelona por Montjuic, Zona Franca, Autovía, Castelldefels, Sitges por Costas de Garraf, Vilanova, y una vez allí, a base de preguntas y respuestas he podido trazar el camino hacia el Pantano de Foix. Una vez descubierto el camino hacia el gran embalse, y a escasos 9 kilómetros para llegar, me he dado media vuelta y he rodado hasta mi casa. ¡Había que ver la Fórmula 1!
126 kilómetros en las piernas, con una buen desnivel y unas buenas horas sobre la bici, simulando el ritmo que llevaré en Niza. De momento las patitas de gato se portan bien.
Bravo Alberto, bravo. Atrás quedaron esos primeros kilómetros de ‘novato’ en Running ;)

