Los números cantan por sí solos. Como cada año (y éste es el quinto consecutivo), me desplazo a Pamplona, me disfrazo de fiestero taurino y en menos de 24 horas ocurre lo siguiente:
Desplazamiento de 5 horas a Pamplona, importante cena en el sitio de cada año, vino, fiesta, dormir lo que se pueda en el césped al raso y cuando el cuerpo ha descansado lo necesario, desayuno y vuelta hacia Barcelona en otras 5 horas. Todo en menos de 24 horas. Es el Ironman Pamplona. Y la gracia está en hacerlo así. Ida y vuelta. Pim, pam, toma lacasitos.
Y ésto para los que dicen que “me rallo con el deporte”. Toma caracola. Yo también me pego mis fiestas. Porqué yo lo valgo. Para todo lo demás, MasterCard.
Los tres integrantes del Ironman Pamplona 2010
Primer tapeo y a hacer una buena base de Mortero en el estómago
Las fieras, sueltas en la calle, en busca de su propio destino
Transición 2, y sigue la noche :)
El resto de fotos, son confidenciales :)
Y ahora el que me diga “te rallas con el deporte”, que se venga conmigo de fiesta a ver si aguanta :)
Y ésta, es la última entrada que pertenece a la colección “Ironman Niza 2010″. ¿por qué?, os preguntaréis algunos. Pues porqué me prometí una fiesta después de Niza y aquí está. Han sido muchos fines de semana de castigo sin salir. Y cuando digo sin salir, digo sin salir “en condiciones”, jejejej.
Eso es todo amigos.



