Una única palabra resuena en mi interior estos días.
Aquiles.
Nieto de Éaco (mitología griega). Héroe de la guerra de Troya, y uno de los principales protagonistas de la Ilíada de Homero. Considerado en esta obra como el más veloz de los hombres.
Algunas leyendas afirman que Aquiles era invulnerable en todo su cuerpo, salvo en una parte, el talón. Estas leyendas sustentan que Aquiles murió en batalla, al ser alcanzado por una flecha envenenada en su talón. De ahí la expresión “talón de Aquiles”, que comúnmente se utiliza para referirse a la debilidad de una persona.
Me ha tocado sufrir mi propio talón de Aquiles, concretamente el de la pierna derecha.
Tendón de Aquiles o tendón calcáneo, de la parte posterior de la pierna. Sirve para unir el gemelo y el músculo sóleo al hueso calcáneo (talón).
Las molestias venían de unos días atras. No le di mayor importancia, y lo achaqué a una posible sobrecarga o molestia sin mayor trascendencia. Obviamente estaba equivocado.
Últimos entrenos pre-Ultra Trail de Monstant sin mayores contratiempos que la ligera molestia. Rodajes de 15 o más kilómetros con absoluta normalidad. Molestia no invalidante.
Salida del Ultra Trail en Cornudella de Montsant. Kilómetro tres; las molestias aparecen. Tras algo más de setecientos metros de desnivel positivo acumulado, y en la técnica bajada hacia uno de los controles de paso, las molestias ya son preocupantes. Pisada interrogante y débil. Riesgos de torcedura de tobillo. Salvo los muebles como puedo en la bajada. Primeras dudas; ¿resistirá?
Después del descenso, rodaje de tres kilómetros hasta el control de paso. Dolor invalidante. Ritmo de hormiga. Paseo de un último kilómetro hasta el control. Toco retirada. Inflamación considerable del tendón. Movimiento limitado.
No me importa abandonar. Posiblemente una de mis mejores decisiones en el ámbito deportivo.
Domingo de investigación sobre el tendón afectado. Domingo de mimos y cuidados intensivos. Hielo, calmatel y ejercicios de estiramientos. No hay lugar a dudas; hay que cuidarlo bien. Tras mucho leer, mis investigaciones desembocan en una conclusión: es más serio de lo que parece.
Una vez más, el deporte me muestra su cara más amarga, y me envía de nuevo al dique seco de la carrera a pie. Por suerte, puedo contentarme con la natación y la bicicleta. Eso haremos. Ya vendrán tiempos mejores. Que esto sirva para que de ahora en adelante preste más atención al resto de grupos musculares y tendones. No sólo la fascia lata (cintilla iliotibial) puede llevarse todos mis cuidados y especial atención.
Dejo un par de enlaces.
- Tendón de Aquiles (Wikipedia)
- Trastornos comunes del Tendón de Aquiles (Foot Health Facts)
Actualización
Esta lesión puede venir provocada por una pronación excesiva. Como soy pronador a lo bestia con el pie derecho, y a pesar de llevar plantillas para corregir ese defecto de pisada, tengo ligeras sospechas de desgaste y pérdida de propiedades de la amortiguación de mis Asics Gel Nimbus 10. Para empezar pondré remedio a esto. Actualizaremos a las Asics Gel Nimbus 11 o algún modelo similar, buscando siempre el tope de gama en cuanto a amortiguación.