Entrada supermegarápida-notengomástiempo.
Un mes de Ayuno Intermitente; respetando los horarios de la ventana de ayuno y de la ventana de ingesta, pero no respetando cantidades. Resultado: pérdida de alrededor de medio kilo por semana sin esfuerzos, sin comerme la cabeza con la comida, sin sufrir por la comida. Sin ansiedad.
No me gusta llamarlo “dieta”, pues no se trata de un patrón a seguir, salvo por el horario. Se trata de tener sentido común. Más que una dieta, es un “estilo de vida” respecto a la alimentación. Y es cojonudo. Además, creo que mi importante mejora en el rendimiento se debe en gran parte a esto, y no sólo por perder peso. Hay numerosos indicios de que entrenar en ayuno mejora el VO2máx, y otros parámetros. Sugiero leer la siguiente entrada de Martin Bekhan (Lean Gains IF): Fasted Training Boosts Endurance and Muscle Glycogen.
Ahora estoy probando el Ayuno Intermitente 36/12; aunque no es estrictamente “ayuno intermitente”. En este caso es ADF; siglas que corresponden a “Alternate Day Fasting”. Esto es, comer un día si y un día no, pero con la particularidad de tener una ventana de ayuno de 36 horas seguida de una ventana de ingesta de 12 horas.
No recomiendo en absoluto empezar directamente con esta modalidad de ayuno. Requiere MUCHA disciplina, además de tener el cuerpo acostumbrado ya a periodos de ayuno de entre 16 y 20 horas.
Lo más probable será que me quede con una ventana de ayuno de 20 horas seguida de una ventana de ingesta de 4 horas. Mucho más práctico para mi caso particular. Pero por probar que no quede.
De momento llevo el primer día con casi 31 horas de ayuno, sin notar bajones ni nada extraño. El cuerpo tiene que estar tirando de grasa para sacar la energía necesaria por mi metabolismo basal. Lo que sí me ha resultado curioso ha sido la cantidad de líquido que ha expulsado el cuerpo. También he ido al baño dos veces. Parece que los ayunos hacen que mi aparato digestivo se depure/recicle de manera más eficaz. Antes iba al baño cada 4 días, o incluso más.
Feliz Semana Santa a los lectores. Nos vemos en el asfalto.