Terminó la Campus Party, bueno, en realidad para mí terminó el viernes. Tenía que marcharme por cuestiones de trabajo, y lo tuve que adelantar un día, pues tenía previsto volver a Barcelona el Sábado. No importa. Me llevo un montón de buenos recuerdos.
La Campus Party es uno de esos eventos a los que vale la pena asistir al menos una vez en la vida. Tres mil (3000) personas en una misma sala, con muchos de los ordenadores conectados las 24 horas, descargando Software, viendo películas, navegando por Internet o programando en algún que otro lenguaje de esos que entienden los ordenadores.
Además, el evento tiene lugar en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, un lugar que vale la pena -y mucho- visitar. Así que, he matado dos pájaros de un tiro. Me encantan los “espacios abiertos” y, con la Ciudad de las Artes no he dejado de alucinar en colores. Sin duda, una maravilla de la arquitectura moderna de hoy en día.
Ciudad de las Artes y las Ciencias, alucinante :)
La mayor parte del tiempo he estado asistiendo a los talleres y conferencias, de los cuales me llevo cosas muy interesantes. Talleres de geoposicionamiento, SEO, HTML5, Web 2.0, Robótica… todos ellos muy interesantes.
El miércoles por la tarde completé un entreno de 10 kilómetros Running por la zona del río, que es una zona que pasa “por debajo” de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, con una especie de parque con caminos muy divertidos para hacer series. Y así lo hice, completé un buen entreno de series de 500, con dos kilómetros de calentamiento y otros dos para relajar y terminar.
La típica foto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias 8-)
El hotel donde me alojé, no dejó de sorprenderme. Se trata del NH Las Artes 1, que se encuentra a unos pocos cientos de metros de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, algo que se valora muy mucho cuando tienes que caminar cada día hasta la Campus Party.
El único defecto: tenía que haber cogido una habitación doble. La habitación individual era para enanos, aunque bueno, yo ya estoy acostumbrado a vivir en un espacio reducido (vivo en 40 metros cuadrados), por lo que tampoco me iba a morir por ello.
Más defectos: No había acceso a Internet gratuito en la habitación del hotel. Ni con cable ni vía Wifi. WTF!!!? Solución, tirar de 3G con el iPhone y el módem-3G de Movistar. No entiendo como hoy en día no se ofrezca en todos los hoteles el acceso a Internet gratuito. Es algo básico.
Más cosas buenas del hotel: La zona Spa. El hotel tiene una pequeña piscina interior, un gimnasio, y una sauna. En mi caso, algo muy muy valorable en positivo.
La habitación, con todas mis cosas por ahí “en medio”
La oficina móvil, en la habitación del hotel
A pesar de haberme cogido cuatro días de vacaciones para asistir a la Campus Party, tuve que estar cada día revisando correos y gestionando proyectos, pero bueno, como se suele decir: “sarna con gusto, no pica”. Tengo la suerte de que me gusta lo que hago. Disfruto con mi trabajo, me gusta, y por eso no me importa llevarme el trabajo a todas partes. ¡Siempre en conectado a Matrix! ¡Bendito iPhone! :-)






