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Pasando página

Atrás quedó el IRONMAN de Niza. Objetivo principal del año. Pero no el único. Ya me he embarcado en nuevas aventuras.

Ando un poco desconectado. Ausente. Inversiones, negocios, trabajo, deporte. Las obligaciones del día a día no me dejan respirar, pero araño minutos para entrenar.

Este año desconecté una semana de mi día a día en Barcelona y me trasladé por segunda vez a Valencia. Campus Party 2011. Conferencias, talleres, networking, contactos. Algunas horas muertas. Algunas horas frikis. Este año, como hechos destacables, entre otros, figura la conferencia magistral de Kevin Mitnick en el auditorio de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Y lo mejor de todo: conseguí de su puño y letra un autógrafo en el reverso de la acreditación de la Campus Party. También me entregó una de sus curiosas tarjetas de visita. Gran personaje. Un genio que ya forma parte de la historia de la informática en el ámbito del Hacking.

Para algunos, que este personaje me haga entrega de una tarjeta de visita puede parecer una chorrada, pero para hacerse una idea: sería algo parecido a que Lance Armstrong te entregue una gorra ciclista, o un piñón de bicicleta;)

La original tarjeta de visita de Kevin Mitnick

Próximas aventuras

Pasando página. Nuevos objetivos. Nuevas metas. A saber:

  • Cavalls del Vent 2011. Esta vez sí. Ya he empezado a entrenar duro para preparar esta aventura.
  • Cursa de l’Espluga 2011. 15 kilómetrillos en un pueblo precioso. Recorrido no excesivamente duro salvo por el calor. Ya participé en 2008. Desde entonces tengo ganas de volver a hacerla. Y aquí estamos. A estas alturas cualquiera podrá decirme: “Bah! Menuda chorrada de cursa para ti… Ahora ya eres un IRONMAN…”. Sin embargo, estas pequeñas competiciones populares te permiten disfrutar igualmente del deporte, al mismo tiempo que visitas sitios cojonudos, que un poco de turismo no viene mal. Turismo y deporte. Binomio perfecto.

Y la gran sorpresa del año!!!

He rascado un dorsal -en la repesca- para la Behobia San Sebastián!!!! Ole, ole y ole! ¡Allí estaremos! ¡Aibalahostiapatxi!

Y para el año que viene… esta vez no será el IM Lanzarote… ¡Volveremos a pisar la Costa Azul! ¡IM Niza 2012!

A la tercera va la vencida… ¡a ver si bajo de 12 horas!

 

Categories: Deporte, personal.

Ironman Niza 2011, Finisher 12 horas 12 minutos 42 segundos

Muy duro. Terminar un IRONMAN es duro. Pero más duro es entrenarlo. Niza es peor. Es el infierno. Una natación fácil, seguida de una bicicleta exigente, para terminar con una maratón agónica. Nadie dijo que fuera fácil.

Una natación sin contratiempos. Dedicándome a nadar respirando cada tres brazadas y tomándomelo con mucha, mucha paciencia. El día es largo, no hay prisa. Más o menos mismo crono que el año pasado. Era de esperar.

Transición 1 sin contratiempos. Bicicleta exigente, pasando -bajo mi opinión- mucho más calor que el año pasado. Augurio de lo que me espera en la maratón… Vamos haciendo, poco a poco. Que el recorrido es duro, y largo. Son 180 kilómetros los que hay que meterle a las piernas.

Bicicleta con buen tiempo (aunque dos minutos peor que el año anterior). Transición 2 rápida, sin contratiempos, salvo el dolor de la parte externa de la planta del pie que me acompaña en las tiradas de más de 2-3 horas de bicicleta.

Maratón agónica. Al principio buen ritmo. Kilómetro 23 al 27: petada general. Las piernas ya no funcionan. La fatiga es global en todo el organismo. Ya prácticamente no como nada, el estómago lo rechaza todo. Aún así, tengo hambre. El cuerpo me pide comida, pero el estómago dice que no. Tras un largo calvario, consigo entrar en meta.

Sensaciones indescriptibles. Muy emocionante y emotivo. Me cuelgan la medalla de Finisher y por momentos se me escapan las lágrimas. Lo he conseguido. Mi segundo IRONMAN.

Alucinante lo que es capaz de aguantar el cuerpo humano. Quince kilómetros sin comer nada, sólo bebiendo sorbos de agua e isotónica. Llego a meta, me voy a buscar mi camiseta, algo de comer, recojo mi bici, y mis bolsas de transiciones, me da tiempo de llegar agotadísimo al hotel, me ducho y… cuando me estoy dando una ducha con agua fría… empiezo a notar que me va a venir una pájara monumental… uno que se conoce.

Dicho y hecho. Un par de minutos bastaron para que se constatara el hecho. Me estoy mareando, las fuerzas se acaban, el cuerpo desconecta… minutos antes ya me había bebido un zumo de naranja y me había comido dos pastelitos, para intentar detener lo inevitable. Salgo del baño y me tumbo absolutamente mojado en la cama del hotel. Pajarón de los buenos. Estado hipoglucémico total. Como algo más y tumbado unos minutos se me pasa.

Qué bonito es este deporte. No sé cómo no me desvanecí en alguno de los avituallamientos. Cuando caminaba parecía que lo estaba haciendo encima de un barco. Pensaba que en cualquier momento me iría al suelo. En esos momentos la cabeza manda. Tener bien entrenado el coco es imprescindible.

Pocas cosas te dejan tan satisfecho como terminar un IRONMAN. Se pueden contar con los dedos de las manos. Hagas el tiempo que hagas, sólo el hecho de cruzar el arco de meta, después de todo lo que has sufrido… hace que estés completamente orgulloso de ti mismo. Todos los madrugones, todos los entrenos nocturnos en solitario, todos los sacrificios, el estrés de los entrenos, compaginar deporte y trabajo… TODO esto se te pasa por la cabeza al cruzar el arco.

IM1

Sufriendo con Andreu

IM2

Al menos, siempre una sonrisa para la cámara…

Ahora toca mirar hacia adelante. Tengo nuevos proyectos en mente. No sé si el año que viene haré otro IRONMAN, pero lo que tengo clarísimo es que este no va a ser el último. Seguramente en 2012 me dedique simplemente a hacer lo que el cuerpo me pida. A preparar pruebas simplemente improvisando sobre la marcha.

Agradecimientos

  • A Javi Maya: por acompañarme esos tres kilómetros iniciales. Gracias.
  • A todo el equipo del I3 TRIATHLON. Gracias. Sois como una familia. Mis disculpas por no coincidir con vosotros durante todo el evento.
  • A mis padres: por terminar por ver semejante salvajada como algo “normal”, y por apoyarme hasta el último momento. Gracias.
  • A todos los que me han ido apoyando, otra vez, en este largo camino. Gracias.
  • A Isabel: por todo. Gracias, gracias y gracias. Espero poder devolverte algún día una décima parte de lo que tú me has dado a mí.

NADA ES IMPOSIBLE.

“Como eran inocentes, no sabían que era imposible, por lo tanto lo hicieron.” –William Shakespeare.

Soy un inocente que un día se propuso nadar 3,8 kilómetros, salir del agua, subirse sobre una bicicleta y pedalear otros 180 kilómetros, para bajarse de la bicicleta y correr 42 kilómetros. Y he sido inocente dos veces. Tú también puedes. ¿A qué esperas?

Categories: Ironman Niza 2011.