La misma historia de siempre, pero aún peor. No consigo sacar tiempo para entrenar en condiciones. Esta semana, el lunes lo dejé de descanso. El martes y miércoles estuve en París por trabajo, por lo que me llevé las zapatillas para correr el martes por el bosque de Boulogne. Añadí una hora más de bicicleta estática en el gimnasio del hotel.

Elíptica, remo y bicicleta estática en el gimnasio del hotel. Mejor imposible.
Era la primera vez que exploraba la zona del bosque de Boulogne. Increíble. Parece mentira que estando en medio de Boulogne, te desplaces un kilómetro escaso y entres en un bosque de los de verdad. Descubrí un buen comodín para entrenar cuando esté de viaje por Boulogne. Pero la perla no ha sido ese descubrimiento. Mientras corría por allí dando vueltas me percaté de que alrededor de 120 ciclistas daban vueltas a un circuito que va por dentro del bosque en círculos. Llegué a contabilizar tres pelotones de, por lo menos 40 ciclistas cada uno. Lo mejor de todo es que habían equipos formados por 3, 4 e incluso hasta 6 ciclistas, todos con el mismo maillot. Había de todo. Desde ciclistas con bici de montaña o bici plegable hasta ciclistas con bicis de triatlón, con acoples. Incluso bicis con dorsales de Ironman. Me quedé perplejo.

De viaje, pero siempre con las cosas de running :)
Por lo visto, en Boulogne cuando la gente termina su jornada laboral se coge la bici y se va al bosque de Boulogne a rodar. Llegan, se suman al grupo, ruedan y ruedan hasta completar su entreno, y vuelta a casa. No lo había visto en mi vida. Ojalá hubiera por aquí algo parecido, que rodar casi siempre solo es muy aburrido.
El resto de la semana no pude hacer nada hasta el viernes. Tengo una especie de invitado en el organismo. Un virus que me está afectando a la garganta, y tengo varios ganglios como pelotas de golf. Malestar general y dolor de garganta son los denominadores comunes. Aún así, viernes y sábado conseguí meter bastante bici. Buen entreno del viernes, y mejor aún el del sábado, con 4 horas de bici! Aunque hoy creo que ha sido un gran error, las piernas lo han pagado en la cursa de bombers. No me he sentido muy mal, pero a partir del kilómetro 6 sí que he notado un bajón importante. 37 minutos largos que no me han sabido nada bien. El virus, los antibióticos, los antiinflamatorios, y el dolor de piernas han provocado una “petada general” en el kilómetro 6. Sin embargo el km 5 lo crucé en 18 minutos… No se puede correr siempre bien.

Alto del Rat Penat. Entreno de la semana pasada.
Y como tenía que meter más horas en este pobre microciclo, por la tarde me he ido a hacer 3 horas de bicicleta de carretera. Dolor de patas al principio, hasta pasada la primera hora. Después parece que la musculatura se ha adaptado y las bielas se movían mejor.
Esta semana que entra espero poder marcar un buen microciclo. Tengo que poner remedio. No me gusta perder la forma. La falta de horas de entreno, sumado a este virus, me están dejando KO. ¡Hay que matar los bichos!

Foto de familia con el resto de Áccura-Runners.
Aunque en la cursa de bombers no me he sentido bien, el entreno de la tarde con mucha fatiga ya acumulada, me ha venido de perlas. El cuerpo se acostumbra a recuperar. Esta próxima semana tengo el domingo los 10 kilómetros de La Llagosta. Una cursa totalmente plana, a la que no vuelvo desde la primera edición en la que participé en 2008. La “estrategia” va a ser la misma jejeje, a saber: 4 horas de bici el sábado, y el domingo a correr hasta que reviente. Hasta que salten los fusibles como hoy, jojojo.